Buscando entre las estanterías de la biblioteca nacional de España me encontré de casualidad con un autor del que no había oído hablar en mi vida. Ni mis profesores de filosofía ni mi instructora de yoga me habían hablado de él. Posiblemente, si no hubiera dado con uno de sus libros, habría vivido toda mi vida sin saber de su existencia. Si lo buscas en Google evidentemente encuentras información sobre él, pero, ¿por qué cuándo haces una búsqueda relacionada con los temas sobre los cuáles él escribió no te aparecen sus libros como lecturas recomendadas?
Me pregunto cuántos autores desconoceré, al igual que todos mis contemporáneos, que escribieron grandes tesoros, cuyas reflexiones y enseñanzas podrían cambiar el mundo y, sin embargo, pasan desapercibidos en las facultades de historia y filosofía y San Google opina que no es necesario sacarnos de la oscuridad sobre ello.
A este último pensamiento añadiré algunas frases de George Orwell que vienen al caso y que abren el Camino a un abanico de divagaciones en mi mente: “La historia la escriben los vencedores, pero el tiempo da voz a los vencidos” y “Quien controla el pasado controla el futuro, Quien controla el presente controla el pasado.”
Señores que controlan el presente: Os decimos, ¡no controlaréis el futuro! ¿Por qué lo sé? ¡Porque estáis perdiendo lentamente el control del pasado!
Aún teniendo en cuenta que escondéis las lecturas más relevantes que sacarían a esta humanidad de su letargo con sólo difundirlas por todos los medios en unos cuantos días, sabiendo que habéis escrito nuestra historia a vuestro antojo, borrando y creando civilizaciones por doquier y entregándonos supuestas evidencias que nos trazan una línea de tiempo secuencial pero incompleta e ilógica, de los recursos que habéis dedicado a estudiar lejanas y míticas culturas y vuestros hallazgos os los habéis atesorado y cómo último paso en el engaño masivo habéis destruido también la humanidad de dichas poblaciones os decimos: “Todo lo que esté oculto será revelado”.
De su perfil en Sorospedia sabemos que:
“Louis Jacolliot (Charolles, Saona y Loira, 31 de octubre de 1837 – Saint-Thibault-des-Vignes, Sena y Marne, 30 de octubre de 1890) fue un abogado francés que trabajó como juez en India y Tahití (entre 1865 y 1869); más tarde trabajó como escritor y conferencista.
Vivió varios años en India y otras zonas de Asia. Escribió muchos libros acerca de la cultura india, incluida la leyenda de la Sociedad secreta de los Nueve Desconocidos.
Actualmente se le describe como un escritor «prolífico pero increíble».[1] Durante su tiempo en la India recolectó mitos sánscritos, que más tarde popularizó en su Histoire des vierges, les peuples et les continents disparus(historia de las vírgenes, personas y continentes desaparecidos; 1874).”
La obra en cuestión de la que queremos hablaros hoy se titula: “La Biblia en la India”. No es nuestra intención estropear lo que será un magnífico descubrimiento para los amantes de la historia, la filosofía y la sabiduría por ello no ofreceremos una crítica, una opinión, una síntesis de lo que en ella se expone. Nos limitaremos a reproducir un extracto de la obra que estamos seguros despertará en todos vosotros la curiosidad y no sólo traerá paz a vuestra alma sino una sonrisa de felicidad y una profunda sensación de plenitud.
CAPÍTULO XIII
LECCIONES DE CHRISTNA AL PUEBLO- PARÁBOLA DEL PESCADOR. - PENSAMIENTOS Y MÁXIMAS.
La parábola desempeña un gran papel en la enseñanza familiar del redentor indio Christna: sentía gran predilección por esta forma de imagen cuando se dirigía al pueblo, no muy apto para comprender sus lecciones filosóficas acerca de la inmortalidad del alma y la vida futura.
Esta manera de herir a la inteligencia y hacer surgir la idea moral de la acción de ciertos personajes puestos en escena, está conforme con los hábitos orientales, y sabemos que de la literatura asiática han salido las fábulas y los apólogos.
Nada dará mejor a entender, creemos nosotros, la obra popular de Christna que la cita de una de sus más célebres parábolas, la del pescador, muy respetada y ensalzada en la India, en donde se procura grabarla desde la más tierna edad en la memoria de los niños.
Christna volvía de una lejana expedición y entraba en Madura con sus discípulos. Los habitantes reunidos, formando multitud, habían salido a su encuentro alfombrando la tierra con ramas de cocoteros.
A algunas leguas de la población, el pueblo se paró pidiendo oír la palabra santa; Christna subió a una pequeña eminencia desde la cual dominaba a la multitud y empezó así:
PARÁBOLA DEL PESCADOR
“En las orillas del Ganges, por arriba de los lugares en que centenares de brazos dividen su curso sagrado, vivía un pescador pobre llamado Dourga.”
Tomo II-17
“Al amanecer se acercaba al río para verificar sus abluciones, conforme lo prescrito en los libros santos, y teniendo en su mano un tallo recién cortado de la yerba divina cousa, recitaba piadosamente la oración de Savitri, precedida de las tres palabras místicas: Bhour, Bhouwah, Shonar; luego, el cuerpo y el alma purificados de este modo, se dedicaba enérgicamente al trabajo para atender a las necesidades de su numerosa familia.”
“El señor le había dado por mediación de su mujer, con quien se había casado a la edad de doce años, virgen y en todo el esplendor de su belleza, seis hijos y cuatro hijas, que le llenaban de alegra, pues, eran piadosos y buenos como él.”
“El mayor de sus hijos podía ya ayudarle en conducir su barca y tender las redes, y sus hijas encerradas en el interior de la casa, tejían el pelo suave y largo de las cabras para hacer vestidos, y machacaban para la comida el jengibre, el cilantro y el azafrán, con lo cual hacían una pasta que mezclada con el zumo del pimiento rojo, estaba destinada a preparar el pescado.”
“A pesar del constante trabajo, la familia era pobre, pues, celosos de su honradez y de sus virtudes, los otros pescadores se habían reunido contra Dourga y todos los días le perseguían con malos tratos.”
“En ocasiones estropeaban sus redes, o bien durante la noche trasladaban su barca a la arena, a fin de que perdiese la jornada entera al día siguiente para ponerla a flote.”
“Otras veces cuando iba a la población a vender el producto de su pesca, a viva fuerza le cogían sus pescados o se los tiraban en el polvo para que nadie los quisiera viéndolos manchados.”
“Muy a menudo, Dourga volvía muy triste a su casa, pensando que muy pronto no podría satisfacer las necesidades de su familia. A pesar de esto, jamás se descuidaba de llevar los más hermosos pescados que cogía a los santos ermitaños y recibía a todos los desgraciados que llamaban a su puerta, guareciéndolos bajo su techo y partiendo con ellos lo poco que poseía, lo que constituía un asunto continuo de burlas y sarcasmos por parte de sus enemigos, que le enviaban todos los mendigos que hallaban, diciéndoles: - Id a encontrar a Dourga, es un nabab disfrazado, que pesca solamente para distraerse...”
“Y de esta manera se burlaban de su miseria que era el resultado de su obra.”
“Pero los tiempos pasaron a ser muy duros para todos, una hambre espantosa asoló al país entero, el arroz y los granos enteros faltaron por completo en la última cosecha. Los pescadores enemigos de Dourga fueron pronto tan miserables como él, y no pensaron en atormentarle más en la presencia de la común desgracia.”
“Una tarde que el pobre hombre volvía del Ganges sin haber podido coger el más pequeño pez, y mientras pensaba tristemente que en su casa ya no quedaba nada, encontró al pie de un tamarindo un niño pequeño que lloraba llamando a su madre.”
“Dourga le preguntó de dónde venía y quién le había abandonado.”
“El niño respondió que su madre le había dejado allí diciendo que iría a buscar comida.”
“Movido en piedad, Dourga tomó en sus brazos al pobre niño y lo llevó a su casa; su mujer que era buena le dijo que había hecho muy bien en no dejarle morir de hambre.”
Pero no había más arroz ni pescado ahumado; la piedra de moler no había resonado bajo la mano de las hijas que la herían a compás.
Ma subía silenciosamente en la órbita celeste; la familia entera se reunió para la invocación de la tarde.
“De repente el niño empezó a cantar”:
“- El fruto del cataca purifica el agua, del mismo modo las obras buenas purifican el alma. Coge tus redes, Dourga; tu barca flota en el Ganges y los peces esperan.”
“Esta es la treceava noche de la luna; la sombra del elefante cae al Este; los manes de tus antepasados piden miel, manteca clarificada y arroz hervido. Es necesario ofrecérselos. Coge tus redes, Dourga, tu barca flota en el Ganges y los peces esperan.”
“Tú darás comida a los pobres en que el amrita correrá con tanta abundancia como las aguas del río sagrado; tú ofrecerás a los Roudras y a los Adytías (antepasados difuntos) la carne de una Cabra de vellón rojo, pues los tiempos duros se han acabado. Coge tus redes, Dourga; las arrojarás trece veces; tu barca flota en el Ganges y los peces esperan.”
“Dourga, maravillado, pensó que esto era un consejo que venía de lo alto; tomó sus redes y con el más fuerte de sus hijos descendió a las orillas del río.”
“El niño les siguió, entró en la barca con ellos y habiendo tomado una rama empezó a dirigirla.”
“Trece veces las redes fueron echadas al agua, y cada vez la barca hundiéndose más y más bajo el número y peso de los peces, tuvo que ir a depositarlos en tierra para aligerarla. Y la última vez el niño desapareció.”
“Ebrio de alegría, Dourga se apresuró a llevar a sus hijos con qué poder aplacar el hambre; luego pensando inmediatamente que había otros sufrimientos que calmar, corrió a casa de sus vecinos pescadores, olvidando el daño que había recibido de ellos para darles parte de sus riquezas.”
“Estos corrieron en tropel no atreviéndose en creer tanta generosidad, y Dourga les distribuyó al instante el resto de su pesca milagrosa.”
“Durante todo el tiempo que duró el hambre, Dourga continuó no sólo alimentando a sus antiguos enemigos, si que también a todos los desgraciados que se acercaban a él. No tenía más que echar sus redes en el Ganges para obtener todo el pescado que podía desear.”
“La escasez desapareció, la mano de Dios continuó protegiéndole y con el tiempo llegó a ser tan rico que él solo hizo levantar un templo a Brahma, tan suntuoso y magnífico que los peregrinos de todas partes del mundo venían formando multitud para visitarlo y hacer sus devociones.”
“De esta manera, habitantes de Madura, es como debéis proteger a los débiles, ayudaros entre vosotros y no acordaros jamás de las culpas de vuestros enemigos desgraciados.”
Cojamos ahora el acaso, tan abundante es la cosecha, alguna de las máximas que le gustaba sembrar en sus enseñanzas familiares.
“Los hombres que no tienen dominio sobre sus sentidos, no son capaces de cumplir sus deberes.”
“Es preciso renunciar a la riqueza y a los placeres cuando no son aprobados por la conciencia.”
“Los males con los cuales dañaremos a nuestro prójimo nos perseguirán igual que nuestra sombra persigue al cuerpo.”
“La ciencia del hombre sólo es vanidad; todas sus buenas acciones son ilusorias cuando no sabe relacionarlas con Dios.”
“Las obras que tienen por principio el amor a su semejante, deben ser ambicionadas por el justo, pues serán las que pesarán más en la balanza celestial.”
“Aquel que es humilde de corazón y de espíritu es amado por Dios; no necesita otra cosa.”
“Del mismo modo que el cuerpo está fortalecido por los músculos, el alma está fortalecida por la virtud.”
Llamamos la atención acerca de las palabras que siguen que muchos creen que provienen de ayer:
“De igual manera que la tierra sufre a los que la pisan con los pies y le desgarran las entrañas trabajándola, de igual manera debemos devolver bien por mal.“
“Si frecuentas los buenos, tus ejemplos serán inútiles: no temas vivir entre los malos para conducirlos al bien.”
“Si un habitante puede causar la ruina de toda una población, es necesario arrojarlo; si una población puede causar la ruina de todo un distrito, es menester destruirla; pero si un distrito ocasionase la pérdida del alma, sería preciso abandonarlo.”
“Algunos servicios que se presentan a los espíritus perversos, el bien que se les hace semeja a lo escrito en el agua; que se borra a medida que se va escribiendo. Pero el bien debe ser realizado por el bien, pues no es en la tierra donde debe hallar su recompensa.”
“Cuando morimos, nuestras riquezas quedan en la casa; nuestros parientes, nuestros amigos, no nos acompañan sino hasta la hoguera; pero nuestras virtudes y nuestros vicios, nuestras buenas obras y nuestras faltas nos siguen a la otra vida.”
“La ciencia es inútil al hombre sin juicio, igual que un espejo a un ciego.”
“El hombre que sólo estima los medios según sus deseos de avanzar y medrar, pierde pronto la noción de lo justo y de las sanas doctrinas.”
Para vosotros, Señores casuístas, inventores de la máxima: El fin justifica los medios.
“El infinito y el espacio sólo pueden abarcar el espacio y el infinito; Dios sólo puede abarcar a Dios.”
“El hombre honrado debe caer bajo los golpes de los malvados, como el árbol de sándalo, que cuando lo derriban, perfuma el hacha que lo hiere.”
Oid ahora los consejos que Christna da al hombre justo, que quiere santificarse en el señor y merecer la recompensa eterna.
“-Que realice cada día todas las prácticas de devoción y someta su cuerpo a las más meritorias austeridades.”
“-Que tema todo honor mundano más que al veneno y que no tenga más que desprecio para las riquezas de este mundo.”
“-Que sepa que lo que está por encima de todo, es el respeto de sí mismo y el amor al prójimo.”
“-Que huya de la cólera y de todos los malos tratamientos hasta respecto de los animales que deben respetarse dentro de la imperfección que Dios les ha dado.”
“-Que aparte los deseos sensuales, la envidia y la avaricia.”
“-Que huya del baile, del canto, de la música, de las bebidas fermentadas y del juego.”
“-Que no sea jamás culpable de habladurías, de imposturas y de calumnias.”
“-Que no mire nunca a las mujeres con amor y se abstenga de abrazarlas.”
“-Que no se dispute.”
“-Que su casa, sus alimentos y sus vestidos sean siempre humildes.”
“-Que constantemente tenga la mano derecha abierta para los desgraciados y no se alabe nunca de sus obras benéficas.”
“-Que cuando un pobre llame a su puerta, que le reciba, le lave los pies para que se alivie, le sirva él mismo lo que ha de comer y se coma lo que deje, pues los pobres son los elegidos del Señor.”
“-Pero principalmente que evite durante todo el curso de su vida, de dañar de cualquier manera a los demás: amar a su prójimo, protegerle y asistirle, de esto provienen las virtudes más agradables a Dios.”
CAPÍTULO XV
TRANSFIGURACIÓN DE CHRISTNA - SUS DISCÍPULOS LE DAN EL NOMBRE DE IEZEUS (LA ESENCIA PURA)
Un día que el tirano de Madura había enviado una armada numerosa contra Christna y sus discípulos, éstos, presos de terror, quisieron librarse por medio de la fuga del peligro que les amenazaba.
La fe de Ardjouna parecía vacilante. Christna, que oraba a algunos pasos de allí, habiendo oído sus quejas, avanzó entre ellos, y les dijo:
«¿Por qué este miedo insensato se apodera de vuestros espíritus? ¿Ignoráis, pues, quién es el que está con vosotros?»
Y, entonces, abandonando la forma mortal, apareció ante sus ojos, con todo el esplendor de su divina majestad y la frente rodeada de tanta luz, que Adjourna y sus compañeros no podían mirarla, arrojándose de cara al suelo y rogando al Señor que les perdonase su indigna debilidad.
Y habiendo Christna recobrado su primera forma les dijo aún:
«¿No tenéis, pues, fe en mí? Sabed que ya esté con vosotros o alejado, estaré siempre entre vosotros para protegeros.»
Y estos, creyéndole por lo que habían visto, le prometieron no dudar en adelante de su poder, y le llamaron Iezeus, es decir, salido de la esencia pura divina.
(Bagaveda- Gita).
CAPÍTULO XXIII
UN TEXTO DEL FILÓSOFO NARANDA
“No pronuncies nunca estas palabras: -No conozco esto, entonces, esto es falso.”
“Es preciso estudiar para saber, saber para comprender, comprender para juzgar.”
Al terminar estos estudios acerca de las creencias religiosas y los libros sagrados de la India no digo nada más a los contradictores que podrían presentarse...
Estudiad, antes de juzgarme, las antiguas civilizaciones de Oriente. No temo ni la discusión ni la luz.
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La Biblia en la India :vida de Iezeus Christna (Jesús Cristo)/ por Luis Jocolliot ; primera traducción española por R. Comas Solá
http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000141068&page=1




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